Campañas 2007- Prevención de accidentes infantiles.

ACCIDENTES Y LESIONES INFANTILES EN ESPAÑA: PROGRAMA DADO

Con respecto a España la perspectiva de las lesiones y accidentes en la infancia no varía con respecto a los países de nuestro entorno europeo. Según el Programa de Detección de Accidentes Domésticos (DADO) S'obrirĂ  en una finestra nova , realizado por el Instituto Nacional de Consumo S'obrirĂ  en una finestra nova , en el año 2004 se produjeron en España 1.671.956 accidentes en los hogares y en actividades de esparcimiento que requirieron atención sanitaria.

Durante ese período, el 3.9% de la población sufrió algún accidente doméstico o de ocio. El porcentaje de personas que requirieron hospitalización fue de un 3.4% y el tiempo medio de hospitalización fue de 12 días, superior a años anteriores, atribuido a la severidad de las lesiones padecidas por las personas de sexo masculino, cuya media alcanzó al 17% de los ingresos, casi el doble requerida para las de sexo femenino.

En lo que ser refiere a la edad, la mayor incidencia se produce en los hombres entre los 0 y 24 años de edad, produciéndose una inversión estadística a partir de los 45 años, desfavorable para el sexo femenino. Del total de accidentes en el hogar y en áreas recreativas en España, el 14.38% se produjo en la población infantil, entre los 0 y 15 años de vida, incluidos ambos sexos.

En España, según las estadísticas anuales de la OMS (1996-2000) las principales causas de mortalidad infantil por lesiones (0-14 años) son por orden de importancia:

 - Accidentes por vehículos a motor 48%: La tasa de mortalidad infantil por accidentes de tráfico en España es de 3.23 por 100.000 habitantes. En las áreas urbanas, la mayoría de las víctimas son peatones. En este grupo, los niños y los ancianos son los más vulnerables.

Las evidencias demuestran que los sitios más peligrosos son los semáforos sin señales para los peatones. En este caso, el riesgo de que se produzca un atropello aumenta en un 75%. Más aún, en algunos casos en que existen pasos peatonales debidamente señalizados y regulados por semáforos, el tiempo permitido para el cruce es tan escaso, que las personas con movilidad disminuida afrontan un riesgo elevado de ser atropellados, sobre todo en vías de circulación rápida y/o intensa. Es fundamental planificar adecuadamente los tiempos para el cruce de peatones.

- Otros transportes 2%

- Otras lesiones no intencionadas 21%:

Dentro de este amplio capítulo podemos referirnos entre otros al atragantamiento, asfixia y estrangulamiento, que aunque son menos frecuentes que otras lesiones tienen gran importancia ya que a menudo producen la muerte por obstrucción de la vía aérea y problemas respiratorios. El atragantamiento ocurre más frecuentemente con objetos pequeños y atractivos, que incluyen globos, monedas, partes pequeñas de juguetes, trozos cilíndricos o redondos de alimentos y partes no comestibles de los mismos.

La asfixia se produce por falta de oxigeno, debido a bolsas de plástico, atrapamiento en espacios y contenedores cerrados…….

El estrangulamiento se produce por compresión externa de la tráquea producida por cintas de tejidos, barras de las cunas, correas de las ventanas o cuerdas de tender la ropa.

- Ahogamientos 13%: Los más vulnerables son los niños varones de 1 a 4 años. Este episodio coge por sorpresa a muchas personas, pues es silencioso, sucede en segundos, a veces con sólo dos centímetros de agua. Se ha calculado que por cada muerte por ahogamiento en la infancia, aproximadamente 140 niños son hospitalizados y otros 20 son atendidos en urgencias y dados de alta. Sin embargo entre los que sufren inmersión la mortalidad llega al 50%, la conciencia se pierde a los dos minutos y el daño cerebral irreversible se produce después de 4 a 6 minutos.

Por lo tanto la prevención es el arma principal que tenemos para reducir esta mortalidad y los ingresos por ahogamiento. Los lugares comunes donde ocurren los ahogamientos son: bañeras en el hogar, piscinas (las piscinas privadas valladas proveen un 95% más de protección ante un ahogamiento), estanques, arroyos, lagos o ríos y el mar.

- Caídas 6%: Las caídas en los niños son el principal motivo de consulta en los servicios de urgencia en este grupo de edad. El tipo más común de caídas que requieren un ingreso son aquellas que se producen desde un nivel a otro, tales como cambiadores de bebés, escaleras sillas, camas, literas, ventanas, balcones y juegos en parques. Las caídas que producen la muerte o lesiones severas, se deben generalmente a precipitaciones desde segundos pisos o ventanas altas, balcones o escaleras. Aunque las caídas son la primera causa de ingresos hospitalarios en la U.E, deberían realizarse más y mejores esfuerzos para adoptar medidas sencillas como cambiar los pañales en niveles bajos, supresión de tacatás o andadores en niños pequeños….

- Fuego 3%: La causa principal de muerte por quemaduras es el fuego en los incendios de los hogares. Las quemaduras severas requieren múltiple ingresos y tratamientos muy prolongados y `pueden producir discapacidad y desfiguración importantes. Las escaldaduras y quemaduras por contacto afectan más a varones menores de 2 años, y se producen sobretodo al derramarse líquidos calientes y agua del grifo, tocando objetos calientes, como planchas o radiadores o utilizando cerillas o mecheros abandonados por los adultos.

- Envenenamientos o intoxicaciones 2%: Los niños de cinco años y menores son el grupo más expuesto al envenenamiento; los niños entre 9 meses y dos años son especialmente vulnerables. La curiosidad y el deseo de meterse todo a la boca, hace que los niños estén mucho más expuestos que los adultos. Hay que destacar que más del 90% de las intoxicaciones sucede en el hogar o su entorno. Muchos productos habitualmente usados en los hogares pueden intoxicar aun niño: productos de limpieza, alcohol, pesticidas, medicinas y cosméticos. La ingestión de estos tóxicos en la infancia, produce graves consecuencias dada la rápida metabolización de las sustancias y su poca capacidad para neutralizarlas.

- Suicidio 2%: El intento de suicidio en un niño o un adolescente es tan angustioso que les impide ver que hay otras opciones mejores. Su dolor emocional puede estar relacionado con conflictos familiares, escolares o en sus relaciones interpersonales, con abuso sexual o emocional y con estrés.

Por todo lo anterior se hace indispensable que se incrementen las acciones preventivo-educativas ya que los accidentes no son tan inevitables ni son tan accidentales. La única forma de prevenirlos es saber cuándo pueden ocurrir, y actuar en este sentido, por lo que la PREVENCIÓN de los accidentes y lesiones debe de estar enfocada en los ámbitos donde se producen los mismos.

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