3. CRITERIOS DE BUENA PRAXIS PARA LAS PROPUESTAS FORMATIVAS

3.1. Planificación de la Formación

Tres características principales condicionan las estrategias y modalidades de formación, así como los planteamientos didácticos en este tema, tanto en la formación de pregrado como de postgrado y continuada. La primera es que se trata de formación-capacitación, para ser capaces de llevar a cabo distintos tipos de roles y tareas relacionadas con la promoción de salud; no se trata de formación sólo para la motivación o sensibilización y tampoco de instrucción. 

La segunda es el carácter interactivo de la materia objeto de aprendizaje: trabajar con personas, grupos y comunidades. La tercera es la necesidad de coherencia entre las actitudes, habilidades, métodos y técnicas que se proponen para el trabajo en promoción de salud, tanto para el trabajo cooperativo como de educación para la salud, y las que se utilizan en la propia formación.

Estrategias formativas

Respecto a las estrategias formativas, no se puede aprender una materia centrada en el “saber ser” y “saber hacer” únicamente desde la teoría. Son más útiles las intervenciones de formación centrada en la práctica de los centros y servicios donde trabajan los profesionales y que ofrezcan posibilidad de interacción entre los profesionales que se forman. Las intervenciones puramente informativas/instructivas (conferencias y clases) o las intervenciones no presenciales de autoaprendizaje y/o enseñanza a distancia, se deben combinar, con diferentes planteamientos interactivos según se trate de formación de pregrado, postgrado o continuada. 

Resulta imprescindible que al menos una parte de la formación, la relacionada al menos con capacitar para el trabajo cooperativo y educativo, sea presencial. Por otra parte, desde el enfoque centrado en quien aprende y de pedagogía activa, resultan más procedentes estrategias de aprendizaje experiencial y aprendizaje por tareas que planteamientos más tradicionales que podrían generar objetivos cognitivos pero difícilmente de actitudes y habilidades. 

La formación a distancia que utiliza adecuadamente las tecnologías de la información y comunicación puede establecer nuevas posibilidades de formación de carácter activo entre los docentes y los discentes. La utilización de información electrónica y materiales multimedia facilita la accesibilidad de la formación a colectivos alejados geográficamente y permite mejorar la tutoría y el seguimiento de los procesos de formación.

Modalidades de formación

Tanto en formación de pregrado como de postgrado y continuada, las modalidades de formación deben ser diversificadas para adecuarse a los diferentes contextos, necesidades de formación e itinerarios formativos. Se pueden identificar las siguientes modalidades: 

  • Actividades de información y sensibilización: encuentros, jornadas, intercambios de experiencias... 

  • Formación básica: intervenciones generales sobre conceptos, metodología y contenidos globales de las intervenciones de promoción y educación para la salud.

  • Formación específica: intervenciones monográficas sobre diversas áreas de intervención y/o dirigidas a colectivos específicos.

  • Formación en servicio o ligada a las intervenciones: actividades de formación y asesoría de los equipos de trabajo en los centros.

  • Formación en base a proyectos o tareas. La tarea o proyecto se convierte en el vehículo para la adquisición de los objetivos.

La formación continuada de los profesionales en educación y promoción de la salud tiene una base fundamental en el análisis de la práctica profesional, ligada a las intervenciones que se realizan desde los centros y servicios y debe ser un proceso abierto y flexible que permita utilizar estrategias diversificadas, dada la diversidad de sectores profesionales y cotextos organizativos. De esta manera una de las modalidades fundamentales es la formación en servicio o ligada al desarrollo de determinadas intervenciones. Permite perfeccionar y supervisar en la práctica los cuatro tipos de intervención (información, educación individual y grupal y promoción de salud) y trabajar las tres áreas más frecuentes de intervención: problemas de salud, estilos de vida y transiciones vitales. Los cauces que permiten estructurar una formación en servicio son: el equipo de trabajo, los asesores externos y los formadores que realizan la tutoría y seguimiento de los procesos de formación. La sistematización de la formación en servicio se facilita por diferentes instrumentos: guiones de trabajo, actas de conclusiones, guías de análisis de intervenciones, cuadernos de seguimiento, etc. El objetivo de esta formación es lograr que cada profesional mejore sus conocimientos prácticos, sus habilidades y capacidades para desarrollar su rol y competencia en educación y promoción de salud, haciéndole agente activo de su propia formación.

Población destinataria

En cuanto a aspectos relacionados con los destinatarios de la formación, la formación de pregrado se dirige a quienes serán profesionales de una determinada titulación. La de postgrado suele dirigirse conjuntamente a diferentes profesionales con titulaciones medias y/o superiores. En la formación continuada, formar conjuntamente a profesionales de los diferentes servicios de la comunidad y de los grupos o asociaciones de la comunidad organizada tiene múltiples ventajas, aun con las dificultades organizativas que conlleva. La interdisciplinariedad, el trabajo conjunto, el intercambio de experiencias, el conocimiento personal, intercambio de saberes y procedimientos de trabajo... son algunas de sus ventajas.

Programación de la formación

En la programación de la formación en promoción y educación en salud, como en cualquier actividad formativa, es necesario afrontar las siguientes etapas:

  1. Análisis de la situación y necesidades formativas, incluyendo las necesidades de las y los participantes, así como los planteamientos de la institución organizadora de la formación y los criterios de las y los docentes.

  2. Definición de los contenidos y objetivos para afrontar las necesidades formativas detectadas.

  3. Identificación de las metodologías y estrategias de enseñanza-aprendizaje más útiles para lograr los objetivos definidos.

  4. Elección de los instrumentos de evaluación más adecuados.

Respecto a todas ellas describimos a continuación algunos criterios de buena praxis.

 

3.2. Análisis y necesidades

En esta etapa se trata de analizar la situación, de manera que nos permita identificar las necesidades de formación en ese tema a cubrir desde la intervención formativa, para mejorar su eficacia, eficiencia y efectividad.

Es importante incluir tres perspectivas de las necesidades: el punto de vista desde las y los participantes en la formación, los planteamientos de la institución o estructura organizadora de la formación y también los criterios de las y los docentes. 

  • Desde la perspectiva de los participantes, es útil considerar la doble perspectiva del análisis de funciones y tareas que dentro de los servicios y entidades sociales será necesario llevar a cabo en promoción y educación, así como las demandas, expectativas, motivaciones… de los propios participantes.

  • Respecto a la estructura organizadora, en la formación de pregrado y postgrado, suele tratarse frecuentemente de universidades o instituciones docentes formales, con sus propios criterios y planteamientos generales de toda la formación que imparten. Cuando la estructura organizadora de la formación no coincide con la que presta los servicios de promoción y educación en salud en la que se insertarán (en la formación de pregrado y postgrado) o trabajan ya (en la formación continuada) las y los discentes, será importante también contar con estas últimas.

  • Respecto a los docentes, es útil tener en cuenta las visiones diversas y complementarias que aporta sin duda en este tema la visión de un equipo multidisciplinar.

Para conocer todos estos puntos de vista y necesidades, suelen utilizarse metodologías e instrumentos de investigación, tanto cuantitativa como cualitativa y tanto formales como informales: registros, cuestionarios de distintos tipos, entrevistas más o menos estructuradas individuales o grupales, grupos de discusión o grupos focales, análisis de contenido y análisis de tareas y desempeños, técnicas de búsqueda de consenso, como grupo nominal, técnica delphi, brainstorming y brainswriting.

Es importante por otra parte, realizar un análisis de situación acorde tanto en profundidad como en costo y tiempo, al volumen de la intervención posterior. Muchas veces no se trata de realizar un costoso estudio de investigación ad hoc, sino de recoger datos y estudios ya existentes. En todo caso, es útil tener en cuenta el costo/beneficio de la evaluación inicial de necesidades, aunque sus ventajas son evidentes para garantizar la eficacia, efectividad y eficiencia de la formación.

Una vez obtenidos los datos e informaciones, se trata de llevar a cabo algún proceso de triangulación para contrastar, negociar y priorizar los datos e informaciones obtenidos por distintas fuentes, diversos métodos y distintos momentos.

En todo caso, no hay que olvidar que, tanto el análisis de necesidades, como toda la programación de las intervenciones formativas, es sólo una hipótesis de trabajo. La metodología formativa activa permite obtener ulteriores datos e informaciones de los participantes, profundizando en el análisis de la situación y también adaptar la programación a las necesidades específicas del alumnado concreto con que se trabaje.

 

3.3. Objetivos y contenidos

Nos detendremos especialmente en este apartado por tratarse de un aspecto en el que existe quizá más heterogeneidad y menos consenso que en el resto.

No concretaremos aquí objetivos y contenidos de la formación de pregrado, por una parte por merecer un tratamiento diferenciado en otro documento con la participación de las Instituciones implicadas y, de otra, por ser equivalentes prácticamente, en la actualidad, a los de formación continuada.

Los contenidos y objetivos de la formación continuada en Promoción de Salud pretenden abordar las necesidades de los profesionales de los diferentes servicios, o entidades de la comunidad local, que trabajan directamente con personas y comunidades, para que dispongan de capacidades que les permitan desarrollar mejor esta nueva tarea.

Respecto a la formación de postgrado, es importante señalar que se trata de estudios y titulaciones que capacitan para desarrollar tareas y roles de diferentes tipos de referente en promoción de salud y/o educación para la salud. Se trata de profesionales que realizan tareas de apoyo a los servicios y estructuras de la comunidad local y de gestión de programas, recursos y servicios de promoción y educación para la salud supralocales. Este trabajo se lleva a cabo en general en estructuras de nivel mayor que la comunidad local: provinciales, de área o sector, autonómicas, ministeriales, europeas…

Formación continuada. La finalidad global de la formación continuada en promoción de salud sería la capacitación de profesionales de todos los sectores implicados, para llevar a cabo los diferentes tipos de intervención en promoción de salud.

En cuanto a los OBJETIVOS, para poder desarrollar capacidades, es necesario abordar objetivos en las tres dimensiones de la persona: cognitiva (área del “saber”), emocional (área del “ser”) y de las habilidades personales y sociales (área del “hacer”). En la Tabla 9 se definen algunos de estos objetivos.

Respecto a los CONTENIDOS podemos describir tres grandes bloques útiles para abordar las necesidades detectadas en el análisis de la situación.

Tabla 9.Objetivos de formación continuada

 


  • Conocer, comprender y analizar los fundamentos teóricos y científicos necesarios para la práctica de la promoción y educación para la salud.
  • Desarrollar conocimientos, actitudes y habilidades para trabajar en los diferentes temas y áreas de intervención en promoción de salud, desde un enfoque biopsicosocial.
  • Desarrollar actitudes y habilidades personales y sociales para el trabajo cooperativo: solución de problemas, comunicación, manejo de conflictos…
  • Utilizar la metodología de programación y evaluación de actividades y proyectos.
  • Aplicar los métodos y técnicas educativas necesarias para los procesos de enseñanza-aprendizaje en educación para la salud individual, grupal y comunitaria, así como los recursos educativos.
  • Analizar y utilizar los medios y recursos de información y comunicación social, así como los necesarios para el desarrollo de medidas políticas y técnicas saludables y para la acción social y comunitaria.

a) Bases teóricas relacionadas con la Promoción de Salud

La promoción de la salud constituye un campo relativamente nuevo. En los últimos años la Organización Mundial de la Salud (OMS), diferentes instituciones nacionales e internacionales y distintas personas expertas en la materia han ido identificando cuestiones relevantes y desarrollando importantes aportaciones teórico-prácticas.

Una ampliación significativa de este nuevo marco teórico que hoy resulta todavía poco conocido en los centros de Atención Primaria se debe, entre otras, a las aportaciones de las cinco Conferencias Mundiales de Promoción de Salud realizadas bajo los auspicios de la OMS: nuevos enfoques, ideas y conceptos para nuevos desafíos, estrategias clave para promover la salud, nuevas prioridades, áreas temáticas, acciones, metodologías....

Así mismo, la Oficina Regional Europea de la OMS en su documento Salud 21, Salud para todos en el siglo XXI, desarrolla nuevos planteamientos para la nueva situación europea.

b) Áreas de intervención en promoción y educación para la salud desde una perspectiva biopsicosocial

Se incluyen en este apartado los conocimientos, actitudes y habilidades tanto para comprender como para abordar las diferentes áreas de intervención, tanto las incluidas en problemas de salud como en estilos de vida y en transiciones vitales, desde modelos holísticos, biopsicosociales. Se trata de contenidos relacionados con la parte biológica, el desarrollo personal y con el entorno social, económico y cultural que influyen en la salud.

En cuanto a los aspectos biológicos, se trata de conocer la estructura y funcionamiento del organismo humano, así como los aspectos biológicos relacionados con las principales transiciones vitales, estilos de vida y problemas de salud.

Entre los contenidos sociales, podemos citar como fundamentales: 1. Las condiciones sociales, económicas y ambientales y los recursos y servicios existentes para afrontar los diferentes problemas de salud, 2. Las estructuras y grupos sociales del entorno próximo (grupos primarios, grupos de apoyo social y otros), 3. Los modelos y valores socioculturales, respecto a los diferentes temas, como sobre la belleza en la adolescencia, los roles de género respecto al reparto de cuidados en el grupo familiar, sobre el manejo de la autoridad en la educación parental…

Entre los aspectos personales, cuatro destacan especialmente: 1. La identidad personal (autoconcepto y autoestima), así como el proyecto de vida y la etapa vital, 2. Las habilidades personales , entre las que destacan el manejo de emociones y el afrontamiento de problemas, 3. Las relaciones interpersonales y habilidades sociales, como la comunicación y el manejo de conflictos, y 4. Las creencias, valores y actitudes personales respecto a las diferentes áreas de intervención.

c) Preparación y realización de intervenciones en promoción de salud

Este bloque incluye conocimientos y habilidades para la programación y evaluación en promoción de salud, tanto de investigación social, para el conocimiento de la comunidad y de sus necesidades en salud, como procedimientos de evaluación cualitativa y de procesos, además de la evaluación final.

Dado que la programación y realización de actividades y proyectos de promoción y educación para la salud suele llevarse a cabo por grupos de trabajo compuestos por profesionales de diversos servicios y entidades sociales, se abordan contenidos relacionados con actitudes y habilidades para el trabajo cooperativo: solución de problemas, escucha y comunicación, trabajo en equipo, conducción de reuniones, manejo de conflictos y negociación; estima y valoración positiva de otras personas y grupos, respeto hacia opciones y planteamientos, a veces “profanos” y no técnicos sobre temas de promoción de salud, valoración positiva del conflicto como expresión de diversidad...

También se incluyen aquí diferentes instrumentos para la realización de actividades y proyectos de promoción y educación para la salud: entrevistas, elaboración de materiales informativos, uso de los medios de comunicación local, implementación de medidas políticas y técnicas a nivel local, así como instrumentos para favorecer la acción social y comunitaria, tanto apoyos materiales (subvenciones, locales...) como “inmateriales” (animar, coordinar, relacionar, reunir, positivizar).

Son necesarios también contenidos (Tabla 10) dirigidos a preparar y gestionar intervenciones de educación para la salud individual y grupal, como teorías de aprendizaje, uso y selección de diferentes técnicas y recursos de la pedagogía activa, así como actitudes y habilidades del rol de educador.

Formación de postgrado. Nos referimos a la formación, realizada frecuentemente desde universidades, de especialistas en el tema, que desarrollarán funciones de referente y apoyo de servicios y entidades de la comunidad local, así como de gestión de programas, recursos y servicios de ámbito supralocal (provincial, regional, de un país, europeo...) en promoción de salud.

Los OBJETIVOS de esta formación incluyen, por una parte, los citados para la formación continuada (Tabla 9), ya que es necesario conocer el trabajo en la comunidad local. Por otra parte, se añadirían los destinados a sus propias funciones de apoyo: formación, asesoría y motivación, elaboración de diversos materiales, de referencia: centros de documentación, bancos de proyectos o materiales, registros, etc., así como de sus funciones de planificación, organización y gestión directa de programas y planes, recursos y servicios de ámbito supralocal.

Tabla 10. Bloques de contenidos de formación continuada


Bases teóricas de la Promoción de Salud
  • Enfoques y conceptos.
  • Áreas temáticas y escenarios de actuación.
  • Métodos y estrategias.
Áreas de intervención en promoción de salud, desde enfoques psicosociales
  • Problemas de salud, estilos de vida y transiciones psicosociales.
  • El entorno y los factores determinantes de la salud.
  • Modelos socioculturales y su influencia en las personas
  • La persona y su vida. Habilidades personales.
  • Relaciones interpersonales y habilidades sociales.
Preparación y realización de intervenciones de promoción de salud
  • Programación y evaluación en promoción de salud.
  • Investigación de necesidades.
  • Actitudes y habilidades para el trabajo cooperativo.
  • Información y materiales informativos/educativos.
  • Uso de los medios de comunicación social.
  • Técnicas y recursos de educación para la salud individual y grupal.
  • Actitudes y habilidades para la acción social y comunitaria.
  • Instrumentos para medidas políticas y técnicas locales.

Respecto a los contenidos, distintos autores 23 , 24 e instituciones hacen diversos planteamientos en Europa, Australia, Latinoamérica, con similitudes y diferencias. 

Los bloques de CONTENIDOS propuestos desde el European Union Masters in Health Promotion (EUMAHP), son: 1. Fundamentos en promoción de salud: 2. Metodología práctica en promoción de salud: 3. Investigación básica en promoción de salud, y 4. Dimensión comunitaria europea, además de créditos variables de profundización, a elegir por el alumnado.

Los planteamientos de Howat y otros 25, desde universidades australianas, incluyen los bloques de contenidos que se describen en la Tabla 11.

Desde esas propuestas, las ofertas de diversas instituciones del Estado Español y nuestra propia experiencia, nuestros planteamientos (Tabla 12) incluyen iguales bloques de contenidos que la formación continuada, además de un bloque específico que incluye competencias propias de las funciones de referencia y apoyo, con los siguientes aspectos:

  • Planes, estrategias y métodos de formación de profesionales en este área. Estrategias e instrumentos de motivación y asesoría a servicios y entidades.

  • Elaboración de diversos materiales para profesionales y usuarios.

  • Planificación, organización y gestión de programas de nivel supralocal. Gestión y manejo de recursos humanos y materiales y uso de tecnologías.

  • Gestión de centros de documentación bibliográfica, de materiales y recursos didácticos, bancos de experiencias y de diversos tipos de registros.

  • Capacidades de comunicación oral y escrita a audiencias profanas y profesionales, a través de medios escritos, conferencias, radio y televisión.

  • Análisis crítico de la literatura y otros mensajes sobre este área. Metodología de investigación y evaluación en promoción de salud.

  • Comunicación eficaz en relación individual y grupal para establecer alianzas institucionales y abogacía en promoción de salud.

Tabla 11. Bloques de contenidos de formación postgrado de Howat

 


  • Evaluación de necesidades. (Llevar a cabo una correcta detección de necesidades.)
  • Planificación. (Planificar adecuadamente las intervenciones en promoción de salud.)
  • Implementación. (Poner en marcha las intervenciones adecuadas en promoción de salud.)
  • Comunicación. (Comunicarse con efectividad con profesionales y clientes.)
  • Conocimientos. (Demostrar los conocimientos necesarios para ejercer la promoción de salud.)
  • Organización y gestión. (Organizar y dirigir acciones de promoción de salud.)
  • Evaluación. (Evaluar las intervenciones de promoción de salud.)
  • Uso de tecnologías. (Demostrar la aplicación o aplicabilidad de las tecnologías apropiadas.)

Tabla 12. Bloques de contenidos de formación postgrado

 


Bases teóricas de la Promoción de Salud
  • Bases teóricas de la promoción de salud
  • Enfoques y conceptos.
  • Áreas temáticas y escenarios de actuación.
  • Métodos y estrategias.
Áreas de intervención en promoción de salud, desde enfoques psicosociales
  • Problemas de salud, estilos de vida y transiciones psicosociales.
  • El entorno y los factores determinantes de la salud.
  • Modelos socioculturales y su influencia en las personas
  • La persona y su vida. Habilidades personales.
  • Relaciones interpersonales y habilidades sociales.
Preparación y realización de intervenciones de promoción de salud
  • Programación y evaluación en promoción de salud.
  • Investigación de necesidades.
  • Actitudes y habilidades para el trabajo cooperativo.
  • Información y materiales informativos/educativos.
  • Uso de los medios de comunicación social.
  • Técnicas y recursos de educación para la salud individual y grupal.
  • Actitudes y habilidades para la acción social y comunitaria.
  • Instrumentos para medidas políticas y técnicas locales.
Funciones de referencia y gestión en promoción y educación para la salud
  • Formación, motivación y asesoría a servicios y entidades.
  • Elaboración de materiales para profesionales y comunidad.
  • Gestión de programas supralocales de promoción y educación para la salud.
  • Gestión de recursos humanos y materiales. Uso de tecnologías.
  • Gestión de Centros de documentación y registros.
  • Investigación y evaluación. Análisis de la literatura.
  • Comunicación, alianzas y abogacía institucionales.
  • Comunicación, oral y escrita con personas, grupos, medios.

 

3.4. Metodología

Proceso enseñanza-aprendizaje

En la formación se trata de lograr aprendizajes significativos. La persona aprende desde sus vivencias, motivaciones, preconceptos, modelos cognitivos y experiencias, reorganizándolos y modificándolos ante las nuevas informaciones y experiencias que se dan en el proceso educativo.

Las etapas del proceso de aprendizaje significativo constan en la Tabla 13.

Metodología didáctica

La metodología formativa más útil para este tipo de contenidos es de pedagogía activa y es importante utilizar parecidas técnicas y recursos didácticos a las que se proponen usar en el trabajo en promoción de salud, aunque especialmente en la formación de pregrado el número de alumnos por aula suele condicionar la metodología docente. Es útil tener en cuenta, tanto en formación de postgrado como continuada, que el número óptimo de participantes suele ser entre 15 y 25.

Tabla 13. Etapas del proceso de aprendizaje 

 

1. Expresar sus experiencias, actitudes, conceptos…

2. Profundizar y reorganizar

  • Reorganizar conocimientos
  • Analizar diversos aspectos
  • Reflexionar sobre actitudes, creencias y sentimientos

3. Actuar

  • Tomar decisiones
  • Desarrollar habilidades

Se trata de combinar diferentes métodos y técnicas de formación (Tabla 14), que permitan abordar tanto el área de conocimientos como de actitudes y habilidades, a partir de la experiencia del alumnado 26 , 27 . Es necesario señalar que la eficacia de la intervención viene condicionada por una correspondencia entre el objetivo de formación previsto y la técnica empleada para su consecución, de tal manera que a cada objetivo del proceso enseñanza-aprendizaje corresponde una técnica concreta, si bien algunas de ellas son polivalentes y pueden ser útiles para lograr uno o más objetivos formativos.

Tabla 14. Técnicas de formación según los objetivos del proceso enseñanza-aprendizaje

 

ObjetivosTécnicas
Organización de experiencias personales:
  expresar conceptos, opiniones, vivencias,... y
  modelos culturales del alumnado
TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN DE AULA:
  • Rejillas
  • Tormenta de ideas
  • Cuestionarios
  • Foto-palabra
  • Diálogos simultáneos, ...
Reorganizar informaciones:
  transmitir informaciones, conceptos,
 esquemas interpretativos,...
TÉCNICAS EXPOSITIVAS:
  • Lección, Ponencia, Conferencias
  • Lección participada
  • Panel de expertos
  • Lectura con discusión, ...
Analizar y reflexionar sobre factores,
  situaciones y problemas
TÉCNICAS DE ANÁLISIS:
  • Análisis de textos, publicidad...
  • Análisis de problemas
  • Casos
  • Discusiones
  • Ejercicios,...
Desarrollo o entretenimiento de habilidades:
  • Personales
  • Sociales
  • Psicomotoras
TÉCNICAS DE DESARROLLO DE : HABILIDADES:
  • Simulaciones operativas
  • Role-playing
  • Problem-solving
  • Demostraciones con entrenamiento
  • Proyectos, ...
Otros objetivos del proceso
  enseñanza- aprendizaje
OTRAS TÉCNICAS DE AULA Y FUERA
  • Ejercicios
  • Juegos
  • Simulaciones

En cuanto a los recursos, son útiles, por una parte recursos didácticos de aula, escritos y audiovisuales, pero sobre todo, resultan especialmente útiles en la formación continuada, para la acción, la existencia de materiales de apoyo para profesionales: propuestas y modelos de buena práctica, guías de trabajo, experiencias realizadas, protocolos de actuación…, dada la novedad de teorías e intervenciones en promoción de salud.

El rol de formador o formadora más coherente y adecuado en la formación en promoción y educación para la salud es un rol de ayuda, facilitador y orientador. Son importantes las actitudes de ayuda, como la congruencia, aceptación, empatía y valoración positiva. Habilidades importantes son la resolución de problemas, el manejo de emociones, la escucha y la comunicación, así como el manejo de conflictos y la gestión de diferentes técnicas y recursos formativos.

 

3.5. Evaluación

Qué evaluar

En cuanto al qué evaluar, se trata de evaluar los resultados de la formación, sus objetivos en términos de capacidades, tanto para la formación de pregrado y postgrado como continuada. En la formación continuada, en algunos destinatarios, podrá evaluarse además el impacto de la formación: las intervenciones de promoción y educación en salud realizadas, su cobertura y calidad…; en otros será posible medir asimismo el impacto en la salud de la población.

Para evaluar las intervenciones de promoción de salud producto de la intervención formativa, podemos tener en cuenta los principios (Tabla 15), que se describen en el informe Evaluación de la promoción de la salud: recomendaciones a los responsables políticos, elaborado por el grupo de trabajo sobre evaluación de la OMS 28 .

Tabla 15. Principios que deben contemplar las iniciativas de promoción de salud

 

Capacitación
  • Capacitar a individuos y comunidades para que asuman un mayor control sobre los factores medioambientales, socioeconómicos y personales que afectan a su salud.
Participación
  • Implicar a las personas participantes en todas las etapas, en la planificación, en su desarrollo y en su evaluación.
Carácter holístico
  • Fomentar la salud física, mental, social y espiritual.
Carácter intersectorial
  • Implicar la colaboración de las instituciones en los sectores relevantes.
Equidad
  • Guiadas por la preocupación por la justicia social y por la equidad
Viabilidad
  • Producir cambios que los individuos y las comunidades puedan mantener una vez que la financiación inicial haya terminado.
Multiplicidad de estrategias
  • Utilizar una variedad de estrategias y métodos combinados, que incluyan: el desarrollo de políticas, el cambio organizativo, el desarrollo comunitario, la legislación, la educación y la comunicación.

 

Además de evaluar los resultados, se trata también de evaluar los aspectos de proceso y de estructura que nos permitan identificar factores causales de los logros o fracasos. Es especialmente importante la evaluación continuada, además de la final, que nos permita adecuar y redirigir el proceso de formación mientras se va llevando a cabo el propio proceso. Algunos aspectos a evaluar en este sentido son:

  • Programación de la formación: utilidad del tipo de intervención, las modalidades y tiempos definidos, del análisis de situación, diseño de contenidos y objetivos, definición de estrategias de aprendizaje, metodologías, técnicas formativas y recursos didácticos.

  • Realización de la intervención: utilidad de las sesiones formativas llevadas a cabo, manejo del tiempo, gestión de las actividades por las y los docentes, participación cuantitativa y cualitativa de discentes.

  • Recursos: humanos, como la calidad y capacidad de docentes, materiales como espacios, aspectos organizativos y económicos.

Quién evalúa y cómo evaluar

Respecto a quién evalúa, para tener una visión global de la intervención formativa, tanto en la formación de pregrado como postgrado y continuada, es importante que evalúe el alumnado y el profesorado, así como la estructura que organiza la formación. Los tres agentes intervinientes en la formación deberían hacer sus aportaciones a la evaluación tanto de los resultados como del proceso y la estructura.

En general, especialmente en la formación de pregrado, y a veces también en la de postgrado, condicionada por los planteamientos y prácticas de muchas universidades en este tema, suelen llevarse a cabo únicamente “evaluaciones de certificación”, modelos específicos de evaluación realizados sólo por los docentes, y que pretende básicamente la calificación del alumnado. En este tipo de evaluación a menudo se consideran únicamente los objetivos cognitivos de conocimientos.

Por fin, respecto al cómo, se trata de utilizar un abanico de instrumentos variados, que recojan enfoques y técnicas cuantitativas y cualitativas, formales e informales: registros, cuestionarios, observación sistemática, análisis de materiales y productos de los trabajos del curso, evaluación de actividades intencionalmente educativo-evaluativas como trabajos prácticos y role-playing, y evaluación de capacidades finales como análisis de tareas y desempeños y resolución de problemas.

Una de las técnicas frecuentemente utilizadas como único instrumento de evaluación es el cuestionario pretest y postest. Entre sus ventajas se cuenta el poder comparar la situación antes de y después de la intervención formativa. Algunos de sus inconvenientes tienen que ver con que sólo permite evaluar resultados, y no procesos ni estructura, y sólo conocimientos y no capacidades; por otra parte, en la formación de personas adultas el ser examinado individualmente como primera actividad formativa puede afectar de forma importante al clima de relación en aula.