Una alimentación y nutrición adecuadas son importantes en todas las etapas
de la vida, pero particularmente durante la infancia.
La infancia es un periodo crucial para actuar sobre la conducta
alimentaria, ya que las costumbres adquiridas en esta etapa van a ser
determinantes del estado de salud del futuro adulto. El niño obeso tiene una
alta probabilidad de que se convierta en un adulto obeso.
El desayuno es una de las tomas del día más importante y debería cubrir,
al menos, el 25% de las necesidades nutritivas del escolar, el 8% de los niños
españoles acuden al colegio sin haber desayunado.
Una combinación de actividad física regular, variedad de alimentos en la
dieta e interacción social amplia puede dar como resultado una mayor longevidad
y un envejecimiento sano de la población.
La alimentación poco saludable y no practicar actividad física con
regularidad son las principales causas de las enfermedades crónicas más
importantes, y ambas son susceptibles de modificarse.
La obesidad puede llegar a reducir la esperanza de vida de una persona
hasta en diez años.