El medicamento es un medio para curar o aliviar los síntomas de las
enfermedades, que debe ser prescrito por un médico.
La automedicación es perjudicial para la salud si se refiere a medicamentos
que deban adquirirse con receta médica.
Los medicamentos se han de tomar según prescripción facultativa, adecuada a
las necesidades clínicas de cada paciente, en las dosis precisas, según sus
requerimientos individuales, con la información para su correcto uso y durante
el período de tiempo adecuado.
No debe abandonarse un tratamiento sin previa consulta con el médico.