Introducción

Este informe analiza la salud y calidad de vida de la juventud entre 15 y 29 años, centrándose en la sexualidad, el consumo de alcohol y la salud mental, sin menoscabo de otros aspectos igualmente relevantes, tales como la alimentación, accidentes, consumo de drogas, actividad física, etc., y recoge una serie de recomendaciones para los profesionales y las instituciones públicas implicadas en su abordaje. En concreto:

Realiza una reflexión sobre las estrategias que pueden proporcionar a esta población los conocimientos y habilidades suficientes para promocionar, mantener y recuperar la salud en el momento presente y en la etapa adulta.

Relaciona estas estrategias con espacios de intervención adecuados en la etapa juvenil.

Plantea recomendaciones a corto y medio plazo que puedan orientar las actuaciones de los profesionales y facilitar las decisiones de las instituciones implicadas en garantizar la salud de esta población.

Como documento estratégico pretende servir para fomentar el debate, establecer prioridades en relación con la salud de los jóvenes y facilitar su seguimiento, en las áreas analizadas.

Debemos señalar que además de la importancia de las áreas seleccionadas y la oportunidad del momento, recibimos el mandato del Grupo de Promoción de la Salud de centrarnos en estas, dado que el tema de tabaco ya había sido abordado en un documento previo, y otros temas de interés para los jóvenes serían tratados en documentos sucesivos.

El presente informe ha sido elaborado por un Grupo de Técnicos creado en el seno del Grupo de Promoción de la Salud de la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

ESTRUCTURA Y MÉTODOS

El Documento se define ya desde el título con la intención decidida de ganar salud con los y las jóvenes aludiendo a la imprescindible participación e implicación del colectivo que tiene como sujeto y diana: “la juventud”.

Parte en su primer bloque de la pregunta ¿qué esta ocurriendo con la salud de los jóvenes? y articula un análisis epidemiológico con datos de estudios cuantitativos/cualitativos como punto de partida que convergen en un denominador común de los problemas de salud de este colectivo:

  • Los problemas y conflictos de salud que tienen que ver directamente con los estilos de vida, lo relacional y en definitiva con la convivencia.
  • Las características de vulnerabilidad y prevención de estos problemas si se estructuran las estrategias estimadas convenientes.
  • Estructura tres áreas concretas de abordaje, a la vez relacionadas entre sí.

Precisamente este denominador común centra los bloques siguientes de recomendaciones, en el apartado “Intervenir para mejorar la salud” con estrategias comunes y las concreta en 3 áreas especificas (encargo inicial trabajo). De este modo se pretende obtener un equilibrio entre análisis global y propuestas y recomendaciones estratégicas concretas para la construcción de programas y el desarrollo de la intervención, motivando y precipitando tanto a los decisores del ámbito político como a los planificadores de la Salud Pública que tratan problemas prevalentes de nuestra convivencia hoy.

El análisis de la situación está limitado por la carencia de sistemas de información orientados a la promoción de la salud, y por la falta de representatividad nacional de otros estudios cuantitativos y cualitativos, que no obstante han podido ser utilizados para guiar y ratificar lo derivado de la experiencia de décadas de trabajo con jóvenes recogidos en fuentes bibliográficas y la propia experiencia de los miembros del grupo. Las fuentes de datos generales utilizadas, han sido siempre cuidadosamente valoradas para evitar los sesgos derivados de la información general.

Por todos estos motivos el análisis no ha podido ser sistemático, y se han recogido y resaltado los aspectos de oportunidad para ganar salud con esta población.

Se ha tenido especialmente en cuenta:

  1. Tanto la perspectiva de los adultos sobre los problemas de los jóvenes, como la percepción que los propios jóvenes tienen de sus problemas. Estas perspectivas con frecuencia divergen. Se ha tenido presente que si bien la percepción del problema influye en las estrategias de intervención no determina esencialmente su magnitud.

  2. Se ha tenido especial cuidado en COMPLEMENTAR las conocidas estrategias curriculares con aquellas que responden a los problemas de salud de los que ya hoy son adolescentes y jóvenes. Si bien, las estrategias curriculares tienen problemas de continuidad y las evaluaciones son muy diversificadas, se ha hecho un esfuerzo en incorporar instrumentos de prevención para la juventud que ya tiene problemas. La promoción de la salud debe nutrirse de varios enfoques. Es difícil hacer una oferta para la promoción de la salud a los que necesitan solucionar un problema hoy.

  3. Se es consciente de que el intento es ambicioso. Este enfoque se interpretará por algunos de salubrista y por otros de sanitarista. Unos subrayarán las tendencias preventistas y otros las promocionales o promotivas. Tan solo hemos pretendido plantear un marco de trabajo con los jóvenes que responda a sus problemas hoy y no en el futuro, a la vez que insistimos en posibilitar un debate y una respuesta de decisores y planificadores en cuestiones concretas.

Pour trouver des informations sur le contenu de cette page, utiliser le chercheur