INTRODUCCIÓN
Para alcanzar la igualdad y equidad en salud entre hombres y mujeres es necesario promover la inclusión del enfoque de género a todos los niveles del sistema de salud. Para ello, es necesario incorporar marcos teóricos y enfoques que abarquen el concepto de salud integral, entendido como un proceso en el que influyen la biología, el contexto social y la experiencia subjetiva vivida. Es obligado hablar de factores sociales y de vulnerabilidad psicosocial y cómo ésta interviene en la salud. Al mismo tiempo, es necesario tener en cuenta cómo esos factores afectan de forma diferente a hombres y mujeres y, a menudo, generan discriminación, desigualdades e inequidad que repercute directamente sobre el proceso de salud.
El presente documento trata de proporcionar algunos instrumentos de trabajo para desarrollar las diferentes categorías que componen el enfoque de género para aplicarlo en programas y proyectos de intervención en salud.
CAPÍTULO 1: ENFOQUE DE GÉNERO EN SALUD
El término género se utiliza para describir y analizar las características de hombres y mujeres que están basadas en factores sociales, mientras que sexo se refiere a las características que vienen determinadas biológicamente.
En la práctica actual coexisten tres líneas de enfoque de género:
1.1. Salud de las mujeres:
Se fundamenta en que las mujeres tienen problemas específicos que requieren atención específica. Permite visibilizar sus necesidades por ser mujeres.
Recomendación: Mientras que existan necesidades propias de las mujeres, diferentes a las de los hombres, -como atención al parto, o accesibilidad al aborto voluntario, o métodos anticonceptivos, a la salud reproductiva, climaterio o atención a los malos tratos de la pareja, entre otros-, en que las mujeres tienen necesidad de atención específica para promover su salud, autonomía y capacidad de elección, seguirá siendo necesario tomar medidas positivas en la línea de salud de las mujeres.
1.2. Línea de desigualdades de género:
Parte de que la situación social de mujeres y hombres es diferente y discriminatoria y conlleva desigualdad e inequidad. La finalidad es alcanzar la igualdad y equidad entre los sexos. Los métodos usados son observar y describir la realidad siempre por sexos, identificando las diferencias por sexos; identificando las desigualdades de género, es decir, aquellas diferencias que son innecesarias, injustas, evitables y debidas a condiciones sociales de género.
Recomendación: Proponer medidas políticas, sociales y sanitarias para visibilizar y reducir las desigualdades e inequidades de género.
1.3. Línea de análisis de determinantes de género:
Partiendo de que la salud-enfermedad es un proceso en el que influyen la biología, el contexto social y la experiencia subjetiva vivida, se incorpora al enfoque de género el estudio de las actitudes, vivencias y formas de enfermar, consultar y morir que están influidas por los factores psicosociales en general y, entre ellos, los determinantes psicosociales de género. Estos últimos son los modelos y roles sociales de género, construidos por cada sociedad, -lo social-, y las vivencias subjetivas debidas a las identidades masculina y femenina, influidas por los ideales de feminidad y masculinidad, -lo psíquico-.
Recomendación: Considerar y analizar los factores determinantes de género, tanto los debidos a roles de género como los debidos a las identidades masculina y femenina.
1.4. Enfoque integrado de género en salud:
En el momento actual lo idóneo es incorporar los valores y las categorías utilizadas en las tres líneas descritas en los apartados anteriores.
Recomendación: Incorporar un enfoque integral de género, que incluya todas las categorías del enfoque: morbilidad diferencial, necesidades específicas de salud de las mujeres y hombres, atención a las desigualdades e inequidades de género y análisis de los factores determinantes psicosociales de género.
CAPÍTULO 2: CRITERIOS PARA APLICACIÓN DEL ENFOQUE INTEGRADO DE GÉNERO EN PROGRAMACIÓN EN SALUD
2.1. Caracterización del problema:
2.2. Análisis de factores determinantes de género:
2.3. Elección o prioridad del problema:
2.4. Definición de objetivos:
2.5. Métodos de intervención:
2.6. Análisis previo de impacto de género:
CAPÍTULO 3: DETERMINANTES DE GÉNERO SOBRE LA SALUD
El análisis de determinantes psicosociales permite identificar procesos psicosociales de género que pueden estar influyendo en la forma de enfermar de hombres y mujeres (como determinantes en salud) y en la forma de ser atendidos en los servicios sanitarios. Los llamamos aquí ‘procesos’ en el sentido de modos de vida que producen vulnerabilidad y no factores estáticos. Estos determinantes se dan a dos niveles: Fundamentando estereotipos sociales sobre la forma de funcionar de hombres y mujeres; y generando actitudes y vivencias individuales que aumentan la vulnerabilidad.
Estos procesos son un instrumento de análisis porque tienen potencial explicativo de las diferencias por sexos en los estados de salud y son generadores de estereotipos que inducen sesgos de género en la atención. Por ello pueden constituir indicadores cualitativos para seguir investigando su influencia sobre el estado de salud. Se identifican al menos 4 modelos de género vigentes en la sociedad occidental contemporánea:
3.1. Modelo de género tradicional:
Estructura del núcleo familiar: compuesta por hombre y mujer e hijos/as. Basada en relaciones de parentesco jerarquizadas, división sexual del trabajo. Hombre: sujeto hegemónico de la historia. Relación de poder/subordinación entre hombre y mujer. La familia es depositaria de la propiedad y de su transmisión. Contrato matrimonial de permanencia y exclusividad. Prescripciones morales de comportamiento para mantener esa estructura. Ideal resultante de feminidad y masculinidad: Dicotómico para responder a papeles distintos en el contrato matrimonial. Relación de sujeto (hombre) a objeto (mujer). Masculinidad: poder, propiedad, potencia. Realización personal mediante ser cabeza de familia. Feminidad: subordinación, entrega, pasividad. Realización: maternidad.
Este modelo conlleva los siguientes procesos psicosociales de riesgo por rol de género en mujeres y procesos subjetivos de riesgo por conflictos en ideal de feminidad:
El modelo tradicional también conlleva procesos psicosociales de riesgo por rol de género en los hombres y procesos subjetivos de riesgo por conflictos en ideal de masculinidad:
3.2. Modelo de transición:
El núcleo social mínimo es la pareja. Motivo de la unión entre dos personas: amor y crear una familia no jerarquizada. Estructura del núcleo familiar: dos personas de cualquier sexo, hijos/as son proyecto en común. Estructura no permanente con formas de convivencia cambiantes. Basada en relaciones de parentesco, amor y apoyo mutuo. Trabajo remunerado de ambos, trabajo doméstico desigualmente repartido. Hombre o mujer sin relación de poder/subordinación pero dependencia mutua para apoyo socioeconómico y afectivo. Familia depositaria de la propiedad y de su transmisión, con acuerdo matrimonial o de hecho de permanencia y exclusividad. Las prescripciones morales se adaptan al mantenimiento de los papeles múltiples esperados. Ideal resultante de feminidad y masculinidad: Igualitario en derechos y poder. Dicotómico en la esfera de la intimidad. Lo femenino (sea de un hombre o una mujer en parejas homo) mantiene valores íntimos tradicionales de entrega, sostén de la vida cotidiana, afectiva y el cuidado. Realización: proyecto público y de trabajo propio, mantener pareja satisfactoria, maternidad cuidadora. Masculinidad en transición conservando valores íntimos tradicionales: Actividad, capacidad, superioridad relativa sobre la mujer. Realización personal mediante proyecto público y de trabajo propio, mantener pareja satisfactoria, paternidad nominal y de responsabilidad social.
Procesos psicosociales de riesgo por rol de género en mujeres y procesos subjetivos de riesgo por conflictos en ideal de feminidad:
Procesos psicosociales de riesgo por rol de género en hombres y procesos subjetivos de riesgo por conflictos en ideal de masculinidad:
3.3. Modelo contemporáneo:
El núcleo social mínimo es el individuo. Motivo de la unión: el amor en pareja, compartir proyectos de vida. Facilitar los proyectos individuales mediante alianza de recursos. Sexualidad fácilmente asegurada. Estructura de la pareja: compuesta por dos personas de cualquier sexo y en diversas modalidades de convivencia. Basada en relaciones no jerarquizadas, poder atomizado. Hijos/as son proyectos individuales sumables y pueden circular fuera de la pareja. No hay sexo hegemónico, son relaciones igualitarias. Prescripciones morales de libertad individual. Depositarios de la propiedad y de su transmisión: los individuos. Sin contrato de permanencia y exclusividad. Ideal de masculinidad y feminidad: No dicotómico. Relación de sujeto a sujeto. Masculinidad y feminidad con los mismos atributos ideales: actividad, seguridad, brillantez intelectual, comprensión, receptividad-actividad sexual, capacidad paternal/maternal. Realización: proyectos vitales propios, profesionales, amorosos, paternales/maternales. Modelo corporal dicotómico.
Procesos psicosociales de riesgo por rol de género en mujeres y procesos subjetivos de riesgo por conflictos en ideal de feminidad:
Procesos psicosociales de riesgo por rol de género en hombres y procesos subjetivos de riesgo por conflictos en ideal de masculinidad:
3.4. Modelo igualitario:
Es el modelo horizonte tanto de las generaciones adultas como de las más jóvenes, aunque son estas últimas las que van acercándose más, en la medida en que han sido socializadas ya en modelo no tradicional. Se trata de relaciones comprometidas entre los sexos en pie de igualdad social e íntima. En cuanto a determinantes de género, posiblemente la pareja igualitaria, que puede incluir personas de cualquier sexo y orientación sexual, sea el modelo protector de género, ya que el riesgo de género procede, en última instancia, de las relaciones de poder, de las relaciones que cosifican a una parte de la pareja y de las contradicciones entre los ideales sociales y los personales. Por el momento, no podemos identificar factores o procesos de riesgo de género en este modelo. Sin embargo, las personas que viven o podrían vivir este modelo, podrán seguir estando expuestas a otros factores psicosociales como la soledad, las pérdidas, desarraigo, exclusión social y factores socioeconómicos, nivel de estudios, situación laboral, etnia y cultura de origen, todos ellos factores psicosociales de riesgo para la salud.
3.5. Factores protectores de género:
El modelo igualitario es el horizonte que contiene los factores protectores.
Para las mujeres:
Para los hombres:
3.6. Determinantes socioeconómicos y el trabajo:
El trabajo es una de las áreas críticas más poderosamente determinantes, junto con la clase social, donde la discriminación y los estereotipos de género potencian desigualdades y vulnerabilidad que perjudican la salud y calidad de vida de las mujeres, aunque también de los hombres.
El estereotipo social que desvaloriza a las mujeres y lo que ellas hacen, así como su presencia y función en la vida pública y laboral, genera “desiguales estándares de contratación, desiguales oportunidades de entrenamiento y formación, menor salario a igual trabajo, desigual acceso a los recursos productivos, segregación y concentración de las mujeres en sectores y ocupaciones tradicionalmente femeninos, diferentes condiciones de trabajo físicas y mentales, desigual participación en las decisiones, menor control y desigual promoción”.
Los riesgos físicos de salud en el lugar de trabajo, son distintos para mujeres y hombres. Los accidentes y las víctimas mortales son más frecuentes en ellos, porque los tipos de trabajo y el entrono son peligrosos. Y se exponen más que las mujeres a ruidos, vibraciones, temperaturas extremas y levantamiento de pesos pesados. Sin embargo, los riesgos de salud de las mujeres en el trabajo, proceden más de altas demandas y poco control, con movimientos repetitivos y posturas forzadas y con intensa exposición cara al público. Para ellas, el cansancio, estrés y problemas músculo-esqueléticos son más frecuentes.
CAPÍTULO 4. ESTRATEGIA DEL LENGUAJE:
Las palabras generan en quien las escucha o lee representaciones mentales y representaciones sociales. Si las palabras son siempre en masculino, las mujeres tienden a no estar presentes en las representaciones.
Recomendación; Utilizar recursos lingüísticos para nombrar igualitariamente a las mujeres y los hombres, evitando un lenguaje androcéntrico o sexista.
ANEXO I. PREGUNTAS CLAVE:
A lo largo de las presentes recomendaciones para la práctica del enfoque de género en programas de salud se han presentado una serie de preguntas clave que repetimos a continuación, indicando el apartado en que se plantean.
Apartado 2.- Criterios para la aplicación del enfoque integrado de género en programación en salud
2.1- Caracterización del problema
¿Están disponibles los datos desagregados por sexos?
¿Se puede generar esta desagregación?
¿Son diferentes por sexos la incidencia, prevalencia, mortalidad, letalidad?
¿Son enfermedades o procesos que aparecen sólo en las mujeres? ¿Y sólo en los hombres?
¿Se deben a las diferencias biológicas entre ambos sexos?
¿Las enfermedades o procesos que sólo padecen las mujeres, o bien los hombres, generan necesidades específicas y diferentes de atención?
¿Existen factores que afecten o dañen más a las mujeres? ¿Y a los hombres?
¿Se sabe qué factores biológicos las hacen más vulnerables? ¿ Y a los hombres?
¿Se sabe si en determinado proceso de salud con mayor prevalencia en las mujeres, influyen factores biológicos propios de ellas? ¿Y en los hombres?
¿Estas diferencias producen necesidades de atención distintas?
¿El proceso de salud-enfermedad es debido al momento del ciclo vital?
¿Varía el proceso de salud a lo largo de las etapas del ciclo vital?
¿Qué necesitan las mujeres o los hombres para resolver con salud, autonomía y calidad de vida un proceso determinado del ciclo vital?
¿Las diferencias en la forma de enfermar encontradas por sexos, son de género?
¿Es debida a situación de desventaja, discriminación o de poder de uno de los sexos sobre otro?
¿Se deben a la forma de vida y los papeles de género de hombre o mujer?
¿Se pueden cambiar los factores sociales de vulnerabilidad de género?
¿Este cambio contribuiría a mejorar el problema de salud de cada sexo?
¿Cómo se relaciona cada hecho con otras variables como edad, ciclo vital, clase social, nivel educativo, situación laboral, etnia, situación de discapacidad u orientación sexual?
¿Están consultando las mujeres y los hombres con la misma frecuencia por el mismo motivo?
¿Presentan sus quejas y síntomas de diferente manera?
¿Consultan el mismo tipo de queja sobre el problema?
¿Lo hacen en el mismo momento de gravedad?
¿Las diferencias en la demanda tienen que ver con modelos y roles de género?
¿Se realiza el mismo esfuerzo diagnóstico con pacientes de ambos sexos?
¿Se realiza el mismo esfuerzo terapéutico con pacientes de ambos sexos?
¿Se tiende a dar distintos diagnósticos a ambos sexos, a igualdad de síntomas?
¿Las diferencias son debidas a estereotipos de género que invisibilizan o minusvaloran lo que les ocurre a las mujeres?
¿Se aprecian resultados de salud desiguales para ambos sexos debidos a diferente atención?
¿Cómo se relacionan cada hecho con otras variables como edad, clase social, nivel educativo, situación laboral, etnia, situación de discapacidad u orientación sexual?
2.2- Análisis de factores determinantes de género
¿Qué factores psicosociales predisponen o favorecen la forma de enfermar o el problema de salud concreto?
¿Influyen estereotipos procedentes de modelos sociales de género?
¿Influyen en el problema de salud los roles de género?
¿Influyen las actitudes de los hombres o de las mujeres por valores de las identidades masculina o femenina?
¿Estos roles o actitudes se podrían cambiar?
¿Cómo se comportan los factores encontrados según las variables como edad, clase social, nivel educativo, situación laboral, etnia, discapacidad u orientación sexual?
2.3-Elección o prioridad del problema
¿El problema de salud es grave o de gran magnitud para las mujeres?
¿Y para los hombres?
¿Qué características de la enfermedad o proceso de salud muestra problemática de género?
¿Hay diferencias por sexos? ¿Hay desigualdades? ¿Hay morbilidad diferencial? ¿Hay sesgos de género en la atención?
¿Influyen roles o modelos de género en la enfermedad?
¿Es viable actuar sobre desigualdades, actitudes y modelos de género que determinan el problema?
¿Reducir las desigualdades mejorará los resultados de salud?
¿Los posibles cambios en actitudes de género mejorarían sustancialmente la vulnerabilidad de las personas al problema?
2.5-Métodos de intervención
¿El método programado tiene en cuenta si las mujeres son sujetos de la enfermedad, y no sólo cuidadoras o vectores?
¿En la programación comunitaria, se cuenta con temas sobre los aspectos psicosociales y de género que intervienen en el problema?
¿Se tiene en cuenta si los mensajes que se transmiten contienen modelos de género?
¿Se tiene en cuenta si los mensajes de género que se transmiten tienen potencial de cambios favorables de género?
¿Las estrategias dan un lugar activo y participativo a las personas? ¿Y a las mujeres?
¿Los métodos clínicos utilizan la escucha activa del sujeto?
¿Se cuenta con espacio, tiempo y oportunidad para escuchar y desplegar los factores psicosociales?
¿Se cuenta con métodos y mensajes para influir en el cambio de actitudes de género de mujeres y hombres?
¿Se programan las formas de participación?
2.6-Análisis previo de impacto de género
¿En qué sentido influyen las acciones del programa sobre los modelos sociales de género?
¿Perpetúan a las mujeres en situaciones de subordinación y exclusión?
¿Y a los hombres en posiciones dominantes o necesitando demostrar fortaleza?
Favorecen las acciones y métodos que las mujeres accedan a mayor autonomía, funciones sociales y acceso al trabajo?
¿Favorecen las acciones y métodos que los hombres accedan a tareas de la vida cotidiana y funciones tradicionalmente asignadas a las mujeres?
Apartado 3.- Determinantes de género sobre la salud
3.5- Factores protectores de género
¿Qué procesos psicosociales predisponen o favorecen la forma de enfermar o el problema de salud concreto?
¿A las mujeres y los hombres les afectan procesos distintos para enfermar?
¿Son procesos procedentes del modelo tradicional de género? ¿Y del modelo de transición?
¿Y del modelo contemporáneo?
¿Existe un factor psicosocial que afecta más a mujeres que a hombres? ¿Y más a hombres que a mujeres?
¿Les afectan a hombres y mujeres distintos factores según edad, ciclo vital, clase social, situación laboral, etnia, orientación sexual…?
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