Grupo de Trabajo del Ministerio de Sanidad y Consumo. Subdirección
General de Cartera de Servicios y Nuevas Tecnologías. Dirección General de
Cohesión del S.N.S. y Alta Inspección. Secretaría General de
Sanidad
Las malformaciones congénitas, en concreto, son las responsables de una carga
de enfermedad que soportan los países desarrollados, siendo necesario que las
administraciones públicas, los profesionales de la salud y los propios
ciudadanos se corresponsabilicen en su prevención haciendo el mayor esfuerzo
posible para disminuir las causas evitables.
Con el objetivo de contribuir al mejor conocimiento de la prevención de los defectos congénitos, el Ministerio de Sanidad y Consumo ha querido recopilar el conjunto de conocimientos actuales en relación a los factores que pueden ser causa de problemas congénitos y las posibilidades de prevenirlos para hacerlos llegar a los profesionales de la salud de una manera resumida y útil.
Los Trastornos por Deficiencia de Yodo (TDY) pueden afectar al ser humano en diferentes periodos de la vida, incluido el periodo fetal, en el que el aporte suficiente de este mineral debe ser una medida profiláctica ineludible por parte de la mujer embarazada. La carencia orgánica de yodo induce una formación inadecuada de las hormonas tiroides, de la que es un constituyente esencial.
El Yodo es un elemento imprescindible para el desarrollo del sistema nervioso central del niño y para su desarrollo y crecimiento. La Organización Mundial de la Salud considera que la carencia de yodo en el organismo es la principal causa en el mundo que se puede prevenir de lesión cerebral del niño durante el embarazo y la lactancia, además de ocasionar otro tipo de alteraciones en su desarrollo físico y mental.
Presentación de los Growth Estándar Infantiles de la OMS
Los niños nacidos en regiones diferentes del mundo a los que se ofrecen unas condiciones de vida óptimas cuentan con el potencial de crecer y desarrollarse hasta estaturas y pesos para la edad similares.
Esta es la conclusión de un estudio multicéntrico realizado en 8.440 niños que ha realizado la OMS entre 1997 y 2003 para elaborar un nuevo patrón internacional para la evaluación del crecimiento físico, el estado nutricional y el desarrollo motor de los niños, desde su nacimiento hasta la edad de cinco años.
El resultado ha sido el Estudio multicéntrico sobre el patrón de crecimiento (EMPC), un proyecto basado en el estudio de comunidades desarrollado durante más de quince años en múltiples países: el Brasil, los Estados Unidos, Ghana, la India, Noruega y Omán, representantes de los distintos continentes del mundo.
Un aspecto fundamental del diseño del proyecto de investigación es que los 8 440 niños incluidos en el estudio se criaron en condiciones favorables para el crecimiento saludable, como la lactancia materna, una buena alimentación, y la prevención y control de infecciones.
Además, sus madres cumplieron prácticas saludables como no fumar durante ni después del embarazo y proporcionar una atención de salud adecuada a los niños.
Existen ahora pruebas científicas de que las pautas de crecimiento de los lactantes y niños de diversas regiones geográficas del mundo son muy similares cuando se satisfacen sus necesidades de salud. Disponemos, por consiguiente, de un instrumento de crucial importancia y científicamente sólido para determinar si se satisface el derecho a crecer de los niños.
La sordera del recién nacido (prelocutiva) tiene consecuencias negativas, en el desarrollo del niño, sobre el pensamiento, la memoria, el acceso a la lectura, las aptitudes de aprendizaje y el rendimiento académico y sobre la personalidad.
La hipoacusia reúne los requisitos mínimos de las patologías que son susceptibles de un cribado; existe un método fiable, objetivo y sencillo de detección, igualmente ocurre en el diagnóstico y desde luego está reconocido en la actualidad que se pueden instaurar tratamientos de forma precoz que son capaces de corregir las consecuencias de la hipoacusia.