Sinopsis del documento

Este informe consta de tres partes, con una introducción previa y una bibliografía y anexo posteriores. 

En la Introducción, se define un marco teórico de la promoción y educación para la salud, así como algunos planteamientos iniciales sobre la formación en esta materia. 

En la Primera parte, se ha realizado un estudio descriptivo de la oferta formativa actual en promoción de la salud en los diferentes niveles: pregrado, postgrado y formación continuada, así como un análisis de las necesidades formativas en esta área. 

En la parte segunda, se definen algunos criterios de buena praxis que deben regir las acciones formativas. 

En la tercera se recogen propuestas y recomendaciones para desarrollar estrategias de formación que faciliten la orientación de los servicios sociosanitarios especialmente, pero también educativos y entidades sociales hacia la promoción de la salud.

Introducción

En primer lugar, se definen la promoción y la educación para la salud desde los planteamientos de la OMS en la Carta de Ottawa y se describe el marco legal y las políticas de promoción de salud en la actualidad, analizando la Constitución española, la Ley 14/86 general de sanidad, la LOGSE 1/90, la Ley 31/95 de Prevención de riesgos laborales, así como la Cartera de servicios del INSALUD (2001) y la Política de Salud 21 para la región europea de la OMS. 

Los cambios en las necesidades en salud de los países desarrollados, condicionan tres áreas de intervención prioritarias actualmente en promoción y educación para la salud: 1) problemas de salud; 2) estilos de vida, y 3) transiciones vitales. Los principales escenarios o ámbitos de actuación para ellas son: los servicios sociosanitarios y educativos, el medio escolar y laboral, así como el ámbito social y comunitario. 

Los tipos de intervención más útiles son seis: Consejo/asesoramiento, educación individual, educación grupal o colectiva, información y comunicación social, acción y dinamización social y medidas de abogacía y políticas públicas por la salud.

El papel de los profesionales en promoción de salud consiste en desarrollar intervenciones eficaces en las distintas áreas de intervención, escenarios y tipos de intervención citados. 

Para ello, es necesaria la formación en sus tres niveles: 1) formación de pregrado, orientada a la capacitación profesional inicial y que compete a universidades y otras instituciones educativas; 2) formación especializada o de postgrado, cuya finalidad es la obtención de algún título de especialización en esta materia y que compete a universidades, escuelas de salud pública y otros, y 3) formación continuada, con objetivos de desarrollo profesional, actualización y puesta al día y cuya responsabilidad última recae en las instituciones públicas sanitarias, sociales y educativas. 

Múltiples factores, políticos, económicos, de gestión, organizativos, relacionados con la teoría y la práctica de esta materia, con los planteamientos y modelos de los diferentes sectores y profesionales implicados etc. están influyendo en la situación actual de la formación en este campo. 

Estudio de situación y necesidades de formación

1. Objetivos

Analizar la situación actual de la oferta formativa en promoción y educación para la salud en los tres niveles: pregrado, postgrado y continuada, así como las necesidades de formación en esta área.

2. Material y métodos

Se ha realizado una revisión bibliográfica sobre distintos aspectos relacionados con la formación en este tema, en lo referente a la formación de pregrado, postgrado y continuada. 

Para la formación de postgrado se ha analizado la oferta formativa existente en el Estado español según unos criterios de inclusión predefinidos (entidades académicas o instituciones de reconocido prestigio, carga lectiva superior a 10 créditos y existencia de programa docente especificado). Las variables objeto de estudio han sido: Institución académica u organización responsable de la expedición de la titulación, título obtenido al finalizar el itinerario formativo, currículum docente, destinatarios, metodología docente y criterios académicos. 

En la formación continuada se han analizado las diferentes ofertas formativas de instituciones universitarias, INSALUD y servicios proveedores de salud de las diferentes CC.AA., Administraciones locales, colegios profesionales, centros de formación de profesorado y de recursos pedagógicos, sindicatos, fundaciones, sociedades científicas, escuelas de salud pública y entidades sociales.

3. Resultados

3.1. Análisis de la oferta formativa

La variabilidad de la oferta, la dificultad de obtención de información con un alto grado de exhaustividad, y la variabilidad de los nomenclators son una evidente limitación de los resultados que pueden comprometer la validez externa del estudio. 

Formación de pregrado. No existe en ninguna de las titulaciones del Ministerio de Educación la educación para la salud como asignatura troncal o descriptor. No existen criterios generales para la configuración de las asignaturas troncales, ni recomendaciones para la oferta optativa incluyendo los objetivos y contenidos de promoción y educación para la salud. La formación es eminentemente teórica y la evaluación de tipo cognitivo en base a objetivos de recordatorio. 

Formación de postgrado. Las ofertas no siempre especifican el público destinatario; el acceso a la titulación presenta gran variabilidad en los criterios de admisión. Algunas ofertas carecen de programa docente. Hay gran variabilidad de créditos y del nomenclator de la titulación obtenida. Los contenidos no son homogéneos y la metodología docente es muy variada. El coste es muy variable. 

Formación continuada. La oferta es tan diversa y amplia que no ha sido posible realizar un análisis descriptivo de la misma que permita compararla cuantitativamente. No obstante, podemos destacar algunos aspectos: existen pocos planes de formación continuada a medio plazo en este tema y raramente se han realizado análisis sistemáticos de necesidades formativas. La formación se dirige a una gran diversidad de profesionales. Los programas incluyen contenidos más teóricos que prácticos, objetivos cognitivos y metodologías expositivas, coexistiendo esto con todo lo contrario. El número de horas es frecuentemente escaso para alcanzar objetivos de capacitación. Los criterios y sistemas de acreditación no contemplan las necesidades de la promoción de salud.

3.2. Análisis de la oferta formativa

En la actualidad, las áreas prioritarias de necesidades en este tema, para la formación de pregrado y continuada son las siguientes: 1) bases teóricas de la educación y promoción de salud; 2) áreas de intervención en promoción de salud desde enfoques biopsicosociales, y 3) preparación y realización de intervenciones de educación y promoción de salud. Para la de postgrado, se añade una cuarta área, relacionada con las funciones de referencia y gestión de programas supralocales en educación y promoción de salud.

 

Criterios de buena praxis para las acciones formativas

1. Planificación de la formación

Dado que la promoción de salud es una materia que requiere de objetivos de capacitación y de habilidades interactivas, las estrategias formativas deben ser, más que informativas/instructivas (conferencias y clases), orientadas a las capacidades prácticas y estrategias presenciales. Por ello, al menos una parte de formación presencial es imprescindible, tanto en pregrado como postgrado y continuada.

Es importante elegir, tanto en el nivel de pregrado como de postgrado y continuada, las modalidades de formación más útiles en cada caso: de sensibilización, formación básica sobre conceptos, metodología y contenidos de las intervenciones, formación monográfica sobre un área específica de intervención, formación en servicio o ligada a actividades que se están realizando y formación en base a proyectos y tareas, reales o hipotéticas. 

En la formación continuada, la formación en promoción y educación en salud debe planificarse a medio y largo plazo, con una evaluación inicial de las necesidades de formación. Debe ocupar en la actualidad un lugar prioritario en los planes de formación continuada de las instituciones correspondientes y coordinarse entre las diferentes instituciones y entidades que la prestan. 

Una modalidad especialmente útil en ella resulta la formación en servicio. Sería importante que los actuales criterios y sistemas de acreditación de formación continuada contemplen la intersectorialidad y multidisciplinariedad inherentes al trabajo en promoción de salud. 

En cuanto a la población destinataria, la formación de pregrado debe dirigirse al alumnado de las profesiones relacionadas con la salud y la de postgrado al mismo grupo una vez obtenida su titulación de pregrado. La formación continuada debe dirigirse a profesionales de servicios sanitarios, especialmente de atención primaria, a profesionales de los servicios sociales y entidades sociales y al profesorado del sistema educativo. En cada situación es importante valorar la utilidad y oportunidad de su formación conjunta. (Formación integrada multidisciplinar.)

Es importante que la duración de la formación equilibre el logro de los objetivos y las exigencias de las instituciones formativas y estructuras de gestión de los servicios. 

Los programas de formación deben incluir las siguientes etapas: 1) análisis de necesidades; 2) objetivos y contenidos; 3) metodología, y 4) evaluación.

2. Análisis y necesidades

El análisis y evaluación de las necesidades formativas debe realizarse en los tres niveles de formación (pregrado, postgrado y continuada) desde el punto de vista tanto de quien organiza la formación como de docentes y población destinataria. Es importante tener presente los diferentes itinerarios formativos de los profesionales, así como la evolución de las necesidades en salud y las funciones, programas y ofertas de servicios en esta área, así como las políticas de organización y gestión de los servicios y sectores implicados en las intervenciones de promoción de salud.

3. Objetivos y contenidos

La definición de los objetivos debe ir dirigida a mejorar la capacidad de desempeño (performance), incluyendo conocimientos, actitudes y habilidades prácticas, tanto en pregrado como postgrado y continuada. 

Los contenidos de la formación deben estar fundamentados en marcos teóricos coherentes con los principios de la promoción de salud y apoyarse en modelos de buena práctica contrastados con el contexto local. 

Tanto objetivos como contenidos deben atender a las necesidades detectadas en el Análisis de necesidades. En la actualidad, para la formación de pregrado y continuada los bloques de contenidos más necesarios son tres: fundamentos teóricos, aspectos biopsicosociales de las diversas áreas y preparación y realización de intervenciones. En la formación de postgrado, es necesario además un cuarto bloque, relacionado con tareas de apoyo a los servicios de primer nivel (formación, elaboración de materiales para usuarios y profesionales…) y de gestión de recursos y programas de ámbito supralocal.

4. Metodología

La elección de metodologías de enseñanza-aprendizaje debe realizarse desde los planteamientos del aprendizaje significativo y la pedagogía activa. La formación será más eficaz y eficiente si se parte de la experiencia de las y los participantes y se orienta a la capacitación para tareas reales, combinando distintos tipos de técnicas docentes para atender a los diversos estilos de aprendizaje del alumnado. Es importante basarse en materiales con modelos de buena práctica, y usar diversos recursos didácticos.

5. Evaluación

La evaluación de la formación en educación y promoción de salud, tanto de pregrado y postgrado como continuada, debe contemplar la evaluación de la estructura, el proceso y los resultados. Además de la valoración de los objetivos docentes, en la formación continuada debe valorarse la repercusión de la formación en el desarrollo de intervenciones de educación y promoción de salud. Es importante asegurar la implicación en la evaluación de las estructuras organizadoras, el profesorado y el alumnado.

 

Recomendaciones

El informe en este apartado trata de relacionar los distintos tipos de formación en Promoción de Salud con las estrategias para su implantación y recomendaciones para su desarrollo en determinados espacios profesionales, y sus relaciones con distintos planes, procesos y programas.

Formación de pregrado

  • Analizar los objetivos y contenidos curriculares de las diferentes titulaciones universitarias, en promoción y educación para la salud.

  • Determinar las titulaciones universitarias, que, por la función social que se espera de ellas, deban incluir en su itinerario formativo objetivos y contenidos de promoción y educación para la salud.

  • Definir con precisión los objetivos y contenidos curriculares en promoción y educación para la salud.

  • En las áreas disciplinarias de ciencias sociales, psicología, pedagogía y ciencias de la salud, deberán ofertarse opciones optativas relacionadas con la promoción y la educación para la salud.

Formación de postgrado

  • Establecer y consensuar criterios de calidad de la formación de postgrado y, al mismo tiempo, se categorizarán las ofertas formativas en base a su calidad.

  • Determinar los contenidos mínimos para acceder a las diferentes titulaciones en promoción y educación para la salud, que garanticen la homogeneización de las distintas titulaciones.

    • Publicación de un catálogo general de oferta formativa en promoción y educación para la salud.

    • Equilibrar en los curriculums de los máster de Salud Pública los créditos correspondientes a gestión sanitaria y epidemiología con aquellos que se refieren a promoción y educación para la salud.

Formación continuada

  • La formación en promoción y educación para la salud debe integrarse en los planes de formación continuada de las instituciones correspondientes (unidades de docencia, planes de formación del profesorado…).

  • Las modalidades de formación en formación continuada deben ser diversificadas para adecuarse a los diferentes contextos, necesidades de formación e itinerarios formativos.

  • Una de las modalidades fundamentales de la formación continuada es la formación en servicio o ligada al desarrollo de determinadas intervenciones.

  • Se debe alcanzar un equilibrio entre los tiempos entre las modalidades de presencial y experiencial, suficientes para alcanzar las necesidades y los espacios adecuados a los criterios de gestión de los servicios, respondiendo a las necesidades e intereses de las instituciones y las y los profesionales.

  • Realizar un análisis preciso de la situación y necesidades de formación, teniendo en cuenta especialmente las funciones y tareas que las y los profesionales deben desempeñar, para rentabilizar al máximo el tiempo de formación.

  • Dirigirla a diferentes profesionales y agentes de salud que trabajan en un mismo territorio en conjunto para facilitar redes intersectoriales y de acción social favorecedoras de los procesos de promoción de salud.

  • Formular objetivos pertinentes a las necesidades detectadas, especialmente operativos y orientados a tareas prácticas concretas.

  • Que las estrategias de aprendizaje significativo que partan especialmente de la experiencia previa y metodologías didácticas activas basadas en experiencias y modelos de buena práctica.

  • Evaluar los resultados en términos de logros de objetivos formativos y también del impacto, cuando sea posible, llevando a cabo el seguimiento, asesoramiento y registros de las actividades de educación y promoción puestas en marcha.