Medidas de Prevención y Control ante la Gripe A (H1N1) en los Centros Educativos

DECLARACIÓN DEL COMITÉ ASESOR PARA LA APLICACIÓN DE MEDIDAS NO FARMACOLÓGICAS DEL PLAN NACIONAL DE PREPARACIÓN Y RESPUESTA ANTE UNA PANDEMIA DE GRIPE

 12 Agosto de 2009

Con fecha 11 de mayo de 2009 se publicaron recomendaciones del Comité Asesor para la Aplicación de Medidas no Farmacológicas sobre medidas de prevención y control ante la posible aparición de casos de infección por nuevo virus de la gripe A (H1N1) en centros educativos.

Después de aquellas recomendaciones, el 11 de junio la Organización Mundial de la Salud declaró la fase 6 de la pandemia y los países han ido pasando de aplicar medidas de contención para disminuir la transmisión del virus a la aplicación de medidas de mitigación para reducir los efectos de la pandemia.

Una de las medidas que se discuten en las últimas semanas es la utilidad de cerrar escuelas como medio para disminuir la incidencia y la mortalidad por gripe A (H1N1), o al menos enlentecer la difusión de la infección. La evidencia científica existente acerca de esta medida no es concluyente ya que los efectos positivos pueden atribuirse a otras estrategias concomitantes. Por otra parte, el cierre de escuelas tiene efectos socialmente adversos entre los que destaca el potencial absentismo de los profesionales de servicios esenciales que sean padres de niños en edad escolar.

Además, podría ocurrir que algunas escuelas se puedan ver obligadas a interrumpir su actividad docente precisamente como consecuencia del absentismo inducido por la gripe en maestros u otro personal, de forma que conviene prever esta eventualidad desde los organismos de la administración sanitaria y educativa conjuntamente. Hay que tener en cuenta que la escuela es un servicio público, y como tal debe permanecer al servicio de la comunidad, incluso en circunstancias de elevado absentismo. Los padres están en su derecho de no enviar a sus hijos a la escuela si creen prudente hacerlo así, pero esta debe mantenerse abierta y asegurar que los que asistan a ella ocupen su tiempo en actividades provechosas.

Recomendaciones

En nuestro país el cuadro clínico de gripe A (H1N1) sigue manifestándose de manera leve en la mayoría de los casos. Por lo que, mientras la situación epidemiológica se mantenga similar a la actual, se considera que:

  • No es recomendable un cierre proactivo de centros escolares ni posponer el inicio del curso escolar. Los inconvenientes para la sociedad de una medida de este tipo superarían con creces las posibles ventajas en este momento.

  • Respecto a la eventual conveniencia de un cierre reactivo como consecuencia de la aparición de un brote de gripe A (H1N1) en un centro escolar, se considera que su valor para disminuir la extensión de la infección estará limitado por la posibilidad de implementar la medida precozmente y la capacidad para restringir los contactos entre los escolares fuera del centro escolar. Por estas razones, y teniendo en cuenta que los centros escolares son servicios públicos se debe intentar mantenerlos abiertos en la medida de lo posible, incluso en caso de absentismo masivo, permitiendo que sean los padres quienes decidan si llevar o no a sus hijos a ellos. No obstante, si se considera un cierre reactivo la decisión tendrá que:

    • Basarse en la situación epidemiológica y ser oportuna en el tiempo. Decisiones tomadas con retraso producirán más inconvenientes que ventajas;
    • Basarse en una evaluación de riesgo específica para el centro docente en cuestión considerando el impacto; social sobre el colectivo donde se asienta el centro y la factibilidad de la medida;

Para facilitar la toma de decisiones es recomendable realizar un trabajo previo en el que se incluya:

  • Establecer conjuntamente con las autoridades educativas procedimientos y criterios de vigilancia de la afectación gripal (listas de absentismo con umbrales sospechosos, etc.) que permitan una comunicación rápida y oportuna de posibles brotes desde los centros educativos a los servicios de salud pública, lo que permitirá una rápida valoración del posible impacto epidemiológico y social en la adopción de medidas;

  • Tener en consideración diferentes alternativas que deberían incluir como prioridad el mantenimiento de la actividad escolar y si esta no es posible al menos el mantenimiento de la actividad del centro con suspensión temporal de clases;

  • Involucrar a los profesionales de educación y asociaciones de padres en el proceso tanto de definición de alternativas como de toma de decisiones;

Consideraciones

En la actual situación epidemiológica no está justificada ninguna medida restrictiva de manera que lo razonable es que la información pública se limite a este extremo.  Es necesario continuar la evaluación de la situación epidemiológica y revisar estas recomendaciones a la luz de nuevos datos.

El Comité se plantea profundizar en algunos aspectos mencionados en esta declaración y ofrecer un nuevo documento en unas semanas. 

Bibliografía

1.- Simon Cauchemez, Neil M Ferguson, Claude Wachtel, Anders Tegnell, Guillaume Saour, Ben Duncan, Angus Nicoll. Closure of schools during an influenza pandemic

The Lancet Infectious Diseases, Volume 9, Issue 8, Pages 473 - 481, August 2009.

2.- Fergusson NM, Cummings DAT, Fraser C, Cajka JC, Cooley PC y BurKe DS. Strategies for mitigating an influenz pandemic. Natur 2006;7:2008.

3.- Cauchemez S, Vallernon AJ, Boelle PY, Flahault A, Ferguson NM. Estimating the impact os school closure on influenza transmission from Sentinel data. Nature 2008;452:750-54

4.- Kahn LH. Pandemic influenza school closure policies. Emerging Infectious Diseases 2007;13(2):344-345.

5.- Markel H, Stern AM, Navarro JA, Michalsen JR, Monto AS, DiGiovanni C. Nonpharmaceutical influenza mitigation strategies, US communities, 1918‐1920 pandemic. Emerging Infectious Diseases 2006;12(12):1961-1964.

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